Wednesday, July 11, 2012

Un capellán de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y la promesa de Dios


Un capellán de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y la promesa de Dios

“Honra a tu padre y a tu madre, para que disfrutes de una larga vida en la tierra que te da el Señor tu Dios”. (Éxodo 20:12 NVI)

Julio Severo
En 1987 el Dr. Arthur Vincent, pastor luterano y profesor de teología, viajó a Brasil para una reunión de pastores. A pesar de su avanzada edad viajaba por todo el mundo, desde Nigeria hasta Filipinas, animando y edificando al pueblo de Dios en la importante misión de llevar el Evangelio a un mundo perdido. Incluso asistió al Congreso de Lausana para la Evangelización Mundial. Su pasión es el evangelismo.
Su visita a Brasil no fue diferente: quería animar a los pastores. Y yo, que no era pastor, estaba entre los pastores porque, como el doctor Arthur me lo dijo, Dios me quería allá.
El Dr. Arthur tenía una larga experiencia de vida, habiendo sido durante la Segunda Guerra Mundial capellán de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Más de esta experiencia de vida se puso de manifiesto cuando, en un grupo muy pequeño de pastores que estaban orando, el Espíritu Santo hablando proféticamente a través de otro pastor estadounidense, le dice al doctor Arthur, delante de mí, que “debido a que has honrado a su padre, aumentaré sus años de vida en esta tierra.”
Fue una promesa interesante, dada la avanzada edad del Capellán estadounidense: 69 años. Derramando lágrimas de gratitud a Dios él contó cómo en 1930, en la más grande crisis financiera de Estados Unidos, mientras su padre se entregaba a la bebida, trabajó para mantener a su familia. Tenía sólo 12 años, y ya cargaba con el peso de su familia.
Sin embargo, nunca maldijo a su padre. No despreciaba a su padre. Siempre lo respetó.
Y hay promesa en la Palabra de Dios para aquellos que honran a sus padres: “Honra a tu padre y a tu madre, para que disfrutes de una larga vida en la tierra que te da el Señor tu Dios”. (Éxodo 20:12 NVI)
Con el tiempo, perdí todo contacto con el Dr. Arthur. Fueron casi 20 años sin saber de su persona. Pero, en la semana pasada sentí el deseo de comunicarme con él. Investigué en Google por su nombre, Arthur Vincent, y algunos nombres aparecieron en obituarios. Pensé: “En ese momento, se habrá ido…”
Sin embargo, continuando con la investigación, encontré a un Arthur que no estaba en los obituarios. Llamé y escuché una voz muy clara que contestaba y pregunté por el Dr. Arthur Vincent. La persona me respondió, con una voz que no parecía la voz de un hombre de edad avanzada, que era él mismo. Pensé: ¡Debe ser su hijo!
Sin embargo, haciendo algunas preguntas, especialmente acerca de su visita a Brasil 25 años atrás, él empezó a recordar. Y yo le dije: “En aquel momento, Dios le dijo que le daría más años de vida, y hoy, aquí hablando con usted, veo cómo Dios es fiel y está cumpliendo con la promesa de Él en su vida.” En este punto, él se alegró mucho.
¡El Dr. Arthur Vincent tiene ahora 94 años de edad, y continúa sirviendo a Dios!
Dr. Arthur Vincent: predicando y ministrando el Evangelio del Reino de Dios
La visita a Brasil fue una bendición de Dios para él. Yo soy testimonio vivo de que lo dicho por Dios se cumplió en la vida del Dr. Arthur.
En la época, él trajo una gran Biblia de estudio con tapa de cuero.  Era una Biblia muy especial, y la intención del Dr. Arthur era dársela a algún pastor en la conferencia de pastores. Pero entonces, se acerca a mí delante de los demás pastores y me dice: “Dios me dijo que entregara esta Biblia a usted”.
Hasta hoy conservo la Biblia autografiada por un viejo capellán de la Fuerza  Aérea de Estados unidos, un hombre que desde niño honraba  a Aquel que honra — y él mismo fue honrado.
Con el estímulo de ese grande testimonio proclamo: “¡Deus honra a los que le honran!”
Traducido de portugués para español por Maria Valarini.

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